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INDICE CONTENIDOS TECNICOS PRELIMINAR ORNAMENTACION Y DISEÑO CINCELADO MARTILLOS EL FORJADO SOPLETES EL ARTE DEL FUEGO |
ORNAMENTACION Y DISEÑO En el trayecto existente desde la idea o proyección de una obra, como un primer momento de la misma, hasta considerarla terminada, se conjugan básicamente un proceso más bien creativo por una parte, con otro de ejecución o realización, por la otra. El diseño y la ornamentación son la mejor parte del oficio para intentar dar el primer paso del supuesto trayecto. Uno de los cuatro elementos principales que nos van a favorecer en semejante etapa es el dibujo. No debe haber persona que en su infancia se haya quedado sin dibujar; una verdad tan incuestionable como que la gran mayoría lo abandona antes de la pubertad. La primera instancia del dibujo dentro del marco del oficio, su forma más elemental, es la comparable con la escritura; más acá de cuestiones estéticas cumple una función comunicadora imposible de remplazar en algunos casos. Con respecto al dibujo en sí mismo, hay que destacar su infinito nivel de efectivo alcance, seguramente ya comprobado por todos, para reconocer de antemano que podría ser una materia a la cual dedicarle toda la vida. No obstante, será necesario indagar en todos los casos a partir de determinados ejercicios que se especifican más adelante, los niveles de desarrollo para cada alumno, quien será en definitiva el que decida el grado de atención a prestar. El tema del diseño y la ornamentación ya ha sido muy desarrollado por el hombre; nuestro contacto más inmediato es a través de la arquitectura de las construcciones, sobre todo clásicas, tan emparentadas en sus formas con las nuestras, aunque en gran escala como gran diferencia. Un resumen de los tantos tomos ya escritos en la historia del arte, adaptado especialmente a nuestra disciplina, será nuestro segundo elemento principal; los últimos dos corresponden a la imaginación y al arte de ensamblar estos recursos para crear nuevos diseños con su propia ornamentación. El arte de adornar artísticamente u ornamentación constituye una disciplina vasta e importantísima que se extiende a innumerables asuntos. Partiendo de esta consideración, el objetivo de la Escuela será el de incorporar los elementos esenciales de esta materia, que permitan organizar, de algún modo, pautas básicas para el diseño en orfebrería. La primera parte, bases del ornamento, trata de los elementos que lo componen. Se presentan los motivos geométricos; originados por sucesión y unión de puntos y líneas, formando y componiendo figuras con arreglo a las leyes de la rítmica, de la regularidad y la simetría. El perfeccionamiento de la Geometría hasta constituir una ciencia, con sus teoremas y sus demostraciones, ha venido en auxilio del arte y prestándole apoyo. El cuadrado, el círculo, el triángulo, el rectángulo, el rombo y el óvalo con sendas divisiones, son de los polígonos que tomaremos como base de análisis. Este sistema de construcción resulta ser el más fácil, ya que exige menos destreza artística, y combinando sus aplicaciones de redes, cintas, puntos de fuga y bordes también, podremos formar estructuras en donde presentaremos a los primeros tipos de hojas y flores, volutas, roleos, etcétera; o sea, las formas naturales y las artificiales. La lista de formas en general, es a tal punto extensa que solo tomando como referente lo ya registrado, no alcanza el espacio temporal del primer año sino como para abordar las más posibles y proyectar las demás a lo futuro. Ocurrirá lo mismo con las aproximadas trescientas piezas, por decir algún número, que podrían conformar nuestro espectro de estudio. La segunda parte nos introduce en el ornamento como tal, que organiza estas formas de acuerdo a su función, considerando la relación recíproca que existe entre la configuración del ornamento y la aplicación del mismo. Las funciones referidas, se incluirán dentro de grupos que refieran a cintas, remates, soportes o placas, según se trate de apliques, guardas, coronamientos o alzadas, manijas, patas, monogramas, brazos, emblemas, molduras, soajes, recipientes, herrajes, mangos, punteras, rayeras, nudos, bases, estípites y demás posibilidades. Finalmente, la tercera parte se ocupa de las piezas en sí. Los subjetivos criterios estéticos en el momento de la creación analizados desde el punto de vista filosófico, para expresarlo en su máxima esencia posible, no se ciñen a ningún tipo de ideal específico como pudo haber sido en otras épocas. Tal cuestión debe ser considerada y analizada por cada alumno en particular. Al respecto, cabe referir que siguiendo esta idea no puede existir tampoco manifestación artística alguna incapaz de encuadrarse, por así decirlo, dentro de ningún estilo, ni mucho menos pretender pertenecer a un tipo de clasificación posible de considerarse objetiva. La línea de diseño en que nuestro método de enseñanza se apoya, responde a formas clásicas y tradicionales, mas este punto de partida puede servir a su vez como referencia para quienes se identificasen con necesidades de otra naturaleza. Aún así, los diferentes tipos de gustos, como sentimiento de lo bello, generarán en algunos casos concretos, la imposibilidad de calificar de modo determinante la significación de una obra. El diseño y la ornamentación conforman, en síntesis, la parte del oficio cuya complicación principal reside en la dificultad de llevar una idea a su correspondiente forma material, y lo que como herramientas estos no podrán disimular, en el peor de los casos, será una insuficiencia tanto en el plano de esa forma como por ende de su contenido. |
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