Herramientas, las manos

Las manos compiten con los ojos, que con voracidad quieren saberlo todo; pero ellas los engañan, cambiándoles las cosas de lugar. Agarran, sueltan, transpiran, analizan observando con las yemas… Saborean superficies y texturas para tragar, moldear o escupir. Y así van dejando huellas por donde pisan.
Han venido talladas desde el origen. Por eso es que no hay nada más natural para las manos que crear; una caricia, una comida, un texto, una obra. Sus cicatrices dan cuenta de la historia y, por lo tanto, su mandato es seguir construyendo.
Las manos son la primera herramienta; conforman el útero de las piezas.
Por Lili Pazos






