Archive for Septiembre, 2008

Literatura gaucha

Wimpi, un orfebre de las letras

Wimpi

Arthur García Nuñez, conocido como Wimpi nos relata los cuentos del Viejo Varela un autentico gaucho de nuestras pampas, aquí va uno de sus cuentos:

EL DESAGERADO
Pedro Sotillo era de lo más exagerado para todo.
En las atenciones y en los castigos.
Tanto invitaba ginebra al caballo -un overo poroto- cuando le aguantaba el resuello en algún tirón medio temerario, como curtía a lazo a la bataraza cuando se le empedernían los huevos y se pasaba dos días sin poner.
Dijo, una vez, en rueda aparcera, el viejo Nicasio Ituño:
-Una ocasón yendo por el callejón e´los Gómeces, lo picó una pulga a Pedro Recalde y al él querer manotiarselá, eya de´un salto, le ganó la delantera.
Tonce Recalde le cerró piernaj´al montao ¿no? ¡y a lonja y rodaja! -golpe y galope nomá- siguió a la pulga. L´alcanzó frente a las casas e Jeremías Cuadra y áhi nomá se apeó, le se echó encima, dispué e´revolcarse loj do un rato pudo redotarla y cuantito la vió redotada, sacó el caronero y la degoyó.

No Comments »

admin on Septiembre 26th 2008 in General

Shana tova

Shana tova

Trabajos especiales por encargo

No Comments »

admin on Septiembre 25th 2008 in Cincelado, Religiosa

Mosca

mosca

Invierno. Ruben Mosquera.

No Comments »

admin on Septiembre 23rd 2008 in Alumnos, Cincelado, Piezas

Hojas de acanto

hojas de acanto

Lisandro Bertero

No Comments »

admin on Septiembre 23rd 2008 in Hebillas

Infancia

Estaba acostumbrado a ver cosas que brillaban, no me llamaban mucho la atención. Estaba jugando a las escondidas, y terminé en una habitación que funcionaba como depósito, cerca del taller. Empecé a mirar cada detalle porque me estaba aburriendo. Había decenas de estantes que rebalsaban de objetos. Algo me llevó a un estante en particular, y vi -a través de la abertura que dejaban dos cajas- algo que me llamó la atención. De pronto me olvidé del juego y empecé a mover todo para llegar al objetivo. Era un pequeño cofre que parecía muy viejo y que brillaba poco, ya que hacía tiempo que nadie lo limpiaba. Eso me había gustado, ese descuido y el polvo que lo cubría; no evidenciaba su soberbia con el brillo, que tantas veces me había engañado. Estaba un poco trabado pero logré abrirlo. Adentro no había nada, no ocultaba ningún tesoro ni nada parecido. Me quedé un buen rato mirando ese espacio vacío. Ahí fue cuando me di cuenta de que el forro de la tapa estaba rasgado en un costado. Me daba pena romperlo; sin embargo, sabía que tenía que ver qué había adentro. No podía ni quería dominar a la fuerza que me empujado a hacerlo. Me encontré con un papel pequeño doblado por la mitad. Al abrirlo, con cierta dificultad –ya que la tinta estaba casi borrada- pude leer, “lo esencial trasciende la forma, el espíritu no puede ser contenido, sólo liberado”. A modo de firma había dos iniciales que no lograba distinguir. No había comprendido el mensaje, pero por alguna razón me lo guardé. Aún no sabía que era intuitivo; y que no existía el capricho sino la certeza obstinada.Fueron pasando los años, y yo había comenzado con el oficio.

 Amigos

Estaba trabajando en una pieza; recuerdo, como si fuese ayer, que era una espada. Estaba entre enojado e insatisfecho con la pieza porque era eso precisamente, un objeto. Me enfurecía verlo inerte. Así estuve varias semanas, hasta que buscando un libro, encontré aquel papel. Reconozco que se me hizo un nudo en la garganta; ahí tenía la respuesta, era obvia, evidente. Tenía que encontrar el movimiento en la quietud, la lucha en la calma, el torbellino en el reposo. En ese momento, supe que con el metal iba a poder encontrar esa síntesis entre la vida y la muerte.

No Comments »

admin on Septiembre 23rd 2008 in General