Colección Bicentenario











Que filo de cuchillo partió el mundo en dos?
Bajo ese filo de la luna testigo y la soledad del hombre…
Bajo que soplo del viento…Alguien forjó los espejos a puro golpe de martillo
ese filo que viene de lejos…
A puro galope, a guardamontes, a puro coraje…
Trota el caballo de los Argentos…por los viñedos
y la comarca de nuestro país…
Este cuchillo: facón, pùñal, filingo, acero machucado por los dias
aquí estas cuando el tiempo ocurre sin nosotros…
Afila ese rostro sin nadie, hermano mío
bautizado en este bicentenario,
filo que andaras por esta tierra sin destino..

Clases de platería para los buscadores

Las manos compiten con los ojos, que con voracidad quieren saberlo todo; pero ellas los engañan, cambiándoles las cosas de lugar. Agarran, sueltan, transpiran, analizan observando con las yemas… Saborean superficies y texturas para tragar, moldear o escupir. Y así van dejando huellas por donde pisan.
Han venido talladas desde el origen. Por eso es que no hay nada más natural para las manos que crear; una caricia, una comida, un texto, una obra. Sus cicatrices dan cuenta de la historia y, por lo tanto, su mandato es seguir construyendo.
Las manos son la primera herramienta; conforman el útero de las piezas.
Por Lili Pazos